sábado, 28 de julio de 2012

Hay una realidad: el incendio de la fábrica.

Hay muchas conjeturas: ¿Lo incendió para cobrar el seguro?

¿Y el incendio de las antenas de radio en el predio de Ministerio de Seguridad lo hizo el propio Hadad para cobrar cuarenta millones por la venta de su grupo mediático nacido del seno menemista?

Hay mensajes de solidaridad. Hay mensajes que dicen que se lo merece por garca, hijo dep uta. Hay gente que cree que la inseguridad y la falta de libertad de expresión son sensaciones.
Hay gente que piensa y se pregunta ¿por qué hay que honrar a la reina de Holanda, hija de un represor genocida, porque va a los juegos olímpicos y hay que ensañarse con los ciudadanos comunes que piden justicia?

Hay un dato sintomático de una sociedad que no acepta crecer ni madurar: En las elecciones del 2011, con un resultado inflado en proporción inversa a la inflación no reconocida, el gobierno se atribuyó un 54% de votos, utilizando el fraude conservador. Los delincuentes votaron en la cárcel. A la Gendarmería no se le permitió votar.

Gobernados por ladrones, asesinos, prostitutas y promiscuos, no hay sociedad que pueda recuperar su destino.

¿La oposición? Crecemos sin pausa, pero para los TN nelsoncastristas no ve que estemos: claro, si solo pueden presentar notas pagadas no hay ni modo de que puedan aparecer voces diferentes.

La complicidad del grupo Clarin y la prensa del eje sionista son responsables del silencio.

Se burlaban del paco y la pandora. Ahora, nos jodemos todos. Y todas.

El fin de la inseguridad : NO LO LLAMES INSEGURIDAD LLAMALO CRIMINALIDAD

El fin de la inseguridad.

En este delicado asunto me gustaría comenzar parafraseando una pregunta del inefable y admirado Raymond Carver : ¿De qué hablamos cuando hablamos de inseguridad?

Hace un tiempo alertamos a los editores de Clarín que debían evitar llamar confianzudamente por el nombre a la Presidente. Nosotros nos referimos a su grupo cercano como Clan Fernández, los K, o la Kámpora. 

Explicamos que un comportamiento simpático, no permite que la crítica alcance niveles de eficiencia imprescindibles para ejercer la oposición seria y prolija a un sistema unidimensional, fraudulento y antidemocrático, que tiene como objetivo la destrucción del tejido social productivo independiente y la perpetuación de un Estado omnipotente que pueda dirigir a su antojo a una gran masa de pobres de toda pobreza; hambreados que necesitan vivir de la limosna y la caridad pública, con prestaciones de salud precarias y sistemas preventivos esfumados: que estudian en escuelas públicas y privadas de baja calidad, que expidan títulos no significativos, y que, para colmo de males, la cúpula y los desarrolladores de imagen tiene un discurso progresista pero representa a los sectores de la oligarquía más enquistada de la ciudadanía nacional.
Con un bonito discurso apropiado de otras voces y mucha mentira se fueron abriendo paso anta una sociedad atónita y alarmada.

¿Qué responsabilidad tienen los medios en esto?

Mucha, muchísima. Son una escuela cívica que funciona como mesa redonda, que se plasma con su impronta de discrecional arbitrariedad (lo mide el rating, lo que al público le interesa, el gusto popular, las “encuestas”, y libre mercado y que en verdad, solo apaña a su pequeño sector de acomodados de Palermo y sus alrededores, como aliados del eje bipolar que nos ordena la sinarquía internacional con su eje sionista por bandera.

Como advertimos que los intelectuales de los bandos cuasi opositores no tienen la menor intención de alterar el protagonismo imperialista en nuestro país, nos agrupamos de corazón y empezamos a proponer discusiones alternativas y un cambio de mentalidad que provenga del extrañamiento.

¿Y por qué digo que es el FIN de la INSEGURIDAD?

Porque “fin” tiene un sentido polisémico (finalidad y objetivo en la mira).

¿Cuál es el fin de la inseguridad?

Crear situaciones de pánico, de miedo al otro, de hostilidad. Si es posible, promover la defensa privada de la ciudadanía. Ventas lícitas e ilícitas de armas, que cada día que pasa nos sumen en un caos imparable.
Ser inseguro, alegan que es una sensación. No. No es correcto, la inseguridad es un estado psicológico de falta de confianza. Una carencia de fe y valoración en uno mismo. Otro día explicaré el origen semiológico de esta carencia. No quiero desviarme de los sucesos de la realidad que aterran a los habitantes de nuestro país, de cualquier clase social y partido político que elijan.

Hablar de “inseguridad” es, en resumidas cuentas, un error, en el que muchos hemos caído. Una verdadera trampa. Yo misma mantuve la ingenuidad de creer que era una nominación sin consecuencias.
Mientras se confunde inseguridad con baja auto-estima se hace el gran negocio al político corrupto. Por eso, porque van de la mano, nadie se atreve a ponerle el cascabel al gato.

Nosotros, los ciudadanos que tenemos el privilegio de gozar de un espacio de meditación y reflexión ya no la llamaremos así, porque eso es devaluarla, dejarla en el plano de lo meramente individualista. Olvidarse de la cuestión social que nos perturba e indigna.

Muchas veces, mis amigos me han escuchado decir que sin perjuicio del reconocimiento que le debemos a Freud, a Lacan y a los psicoanalistas de las escuelas francesas, italianas, alemanas o inglesas, es grave pensar que con cambios personales solucionaremos los problemas coyunturales del deber ser social.

¿Quién educa al educador? Es la famosa pregunta no resuelta.
Ahora bien, con toda la humildad posible, intentaremos educar a los relatores de noticieros, a los editores de los diarios, a los escribientes de los pasquines que los repiten, a las cadenas de radio y televisión que se demoran en el latiguillo, a los usuarios de redes sociales y sobre todo, a la oposición a quienes según nuestros adversarios “haciendo alarde de que no se les cae una idea, dicen que “no se les cae una idea”.
Así, que para salir de esta crisis ética, moral, jurídica y económica empecemos a llamar a las cosas por su nombre.

No hablemos más de inseguridad. Digamos, directamente CRIMINALIDAD.
Se cometen día a día delitos tipificados en el Código Penal. Estos ilícitos tienen que ser sancionados porque de lo contrario, se pierde el sentido de la Justicia. Una justicia justa es la que sabe reconocer en el débil la insuficiencia y en el poderoso la estrategia.

Sí, mis estimados lectores: Tienen razón los amigos de lo ajeno que administran el país en beneficio de su grupo de aliados. Desde nuestro punto de vista se acabó la inseguridad.
Hay en definitiva, una descarada y permitida CRIMINALIDAD de los actos con la consecuente IMPUNIDAD que avala la señora del “tufillo nazi” que con su atrofiada concepción de ama de casa llegada a más, ataca cuando no sabe qué responder.

Lu

sábado, 14 de julio de 2012

Respeto a la ciudadanía.

Mi respeto por supuesto, hacia la ciudadanía anónimo que vale más que el de cualquier aliado del sistema. 

El eje sionista (que no tiene mucho que ver con las religiones, naturalmente sino con el concepto de entrega y esclavitud al amo anglobritánico), no dio antes de las elecciones del año pasado la información precisa -que la tienen y en gran escala- y esa necedad nos llevó a la desgraciada continuidad del régimen dictatorial que hoy nos asusta. 

Me peleé con clarin.com cuando se la pasaba abusando de nuestra paciencia con el caso Candela y las cenizas volcánicas sin advertir que avecinaba una suma totalitaria del poder para el kirchnerismo, aliado de las cúpulas peronistas más impresentables. 

Somos muchos quienes estamos en contra de la mentira organizada para hacernos creer en la alternancia democrática sin brindar opciones reales.

Es lo que sucede cuando no te dejan espacio para rebatir las infamias e injusticias que se cometen en nombre de la "libertad" del voto y no tenés dinero para pagarte los espacios masivos. Dinero que ellos dilapidan y que forman parte del presupuesto nacional. 

No importa de qué lado estés en la lucha política, hay asuntos en los que tenemos que consensuar, y es no permitir que los asesinos -de izquierda ni de derecha- que obraron en un complot estratégicamente ideado por EEUU y Gran Bretaña, se lleven nuestra patria por delante.

Por eso, quienes queremos un cambio significativo, estamos juntos contra la memocracia de los que tienen voces masivas y las utilizan en beneficio propio.

Facebook es apenas un ámbito, pero no el único donde tenemos que desarrrollar nuestra tarea.

Esperamos tu colaboración.

Agrupación del Corazón.

En Argentina existe lo que llamamos Tercera Posición. 
Es la base de la doctrina peronista. 
Hoy quedan pocos, muy pocos que quieran lucir esa bandera.

Juan Perón tuvo algunos comportamientos fascistoides, pero su segunda mujer Eva le ponía los límites y expresaba un sentimiento tan hondo que hasta hoy invocamos su nombre. Hubo mucha mala leche en las películas de Hollywook y del aparato para considerar a Eva una prostituta o una llegada a más. La oligarquía no se la bancó y fue excluida. Murió muy joven, en extrañas circunstancias.

La misma perversa maquinaria de la posguerra se ocupó de decirles a los legos españoles que Perón era de derechas. Y ahí se planteó el mundo bipolar (dividido en dos, como decía la canción Marcha de la Bronca), y ya no hubo posibilidades para las clases trabajadores (bajas, medias o altas, pero que apostaran al valores alejados del ideal posmoderno).

Ser opositor y no brindar alternativas es tan grave como ser oficialista y mear sobre la cabeza de los ciudadanos ingenuos de las componendas que avalan su desgracia.

Lo que noto, es que los que piden dimisión de gobiernos elegidos democráticamente no presentan nada a cambio.

La prensa no asume su responsabilidad en la desinformación que lleva al elector a votar en sentido negativo para su felicidad.

Nuestra Agrupación del Corazón nació de la desesperanza en los partidos políticos y con la certeza de que las anarquías (gobiernos sin ley) terminan volcándose a dictaduras lamentables y a excesos de toda índole.

La corrupción, al principio tolerada por algunos, se resume en ·sálvese quien pueda": "palo y a la bolsa".

Los seres humanos nos debemos un comportamiento ético y cívico.

Asumir los roles desde los partidos nuevos nos ayudará a crecer. La falsa premisa de que "todos los políticos son siniestros" es una profecía autocumplida. Debemos poner manos a la obra.

Por tanto, sin caer en la casuística de los ladrones puntuales del sistema, hay que ofrecer un programa de soluciones.

Nosotros lo tenemos y estamos esperando el momento oportuno para producir el gran cambio de paradigma.

Muchas veces me han toreado con que por qué tanto celo en guardar las ideas bajo siete llaves.

Muy simple, vimos como izquierdas y derechas las desguazaron y las aniquilaron con sencillas operaciones de prensa interesada (como el "que se jodan", que produce irritación e impotencia porque no dice la verdad de por qué debería joderse el pueblo que no merece ese tratamiento).

Por eso, como decía el General Perón (mal que les pese a los comunistas que lo quieren borrar del mapa para hacerle la cama al eje sionista internacional de la colonización y esclavitud de los humildes) :

Ni yanquis ni marxistas.
Ahora nos toca el liderazgo para establecer las reglas del nuevo siglo: Paz, Amor, Equidad y Transparencia.

Que tengan mis amigos muy buena vida.

Lu