sábado, 7 de febrero de 2015

Abogados versus Periodistas

Sé que es casi imposible que abogados y periodistas concilien un punto litigio:
Los abogados estamos obligados a buscar evidencias para probar una afirmación -"el que afirma prueba"- y nos basamos en principios jurídicos reconocidos por tratados internacionales. Los periodistas se conforman con el relato, la denuncia y con echarle la culpa de todo a los abogados a quienes permiten en los medios que llamen "cuervos" sin derecho a réplica, porque generalmente la gran mayoría no tiene aire por televisión ni por radio para explicar cómo se deben interpretar algunas situaciones de acuerdo a Derecho. y los que aparecen son siempre los mismos cuatro o cinco de siempre, que tienen abono por los bolos como extras de la noticia policial.
La sociedad está en crisis de valores éticos pero también se ha creado la conciencia de que cualquiera es apto para opinar sobre cualquier cosa, algo que a los periodistas los identifica y los une en el espíritu de cuerpo que los abogados nunca hemos tenido en la historia. Los Colegios son entes recaudadores y nunca nos han defendido en nuestros derechos actuando como sindicatos. Como por ejemplo, en la Pcia de Buenos Aires, cuando comencé a ejercer me podía jubilar con 55 años de edad y 25 de aportes. De golpe y porrazo, entre gallos y medianoches de un enero fatal en tiempo de la Alianza, hoy socia del kirchnerismo, nos llevaron por ley a jubilarnos a los 65 con 35 de aportes. Una verdadera estafa a los obreros del Derecho, que como se dice en la jerga judicial "galguean" para poder subsistir dignamente.
Los abogados pueden hacer trampas, como cualquier mortal de cualquier profesión u oficio, cierto. Tenemos obligación de secreto profesional, porque toda persona tiene derecho a defensa y se presume inocente, pero no tenemos el excesivo e inexplicable derecho al secreto de fuentes, que nos ponga en una situación de privilegio -invirtiendo la carga de la prueba de acuerdo al plenario de la Corte Suprema- por las falacias y aberraciones que se repitan miles de veces.
Si digo que soy abogada y alguien me lo cuestiona, tengo que mostrar mi credencial de matriculación, o como mínimo mi título expedido por Universidad competente. Si alguien afirma que mis acreditaciones son falsas podrá pedir oficios y otras medidas tendientes a probar que he mentido. Si una persona cree que por tener un alto cargo en el Poder Ejecutivo está eximido de ofrecer pruebas, no está actuando de un modo jurídico sino político. Si miente le cabe la sanción penal por Usurpación de títulos y honores. El caso de Telerman, que se hacía llamar Licenciado o el caso Blumberg que decía ser Ingeniero son un claro ejemplo de esto.
El secreto de fuentes es una rareza que se les otorgó a los periodistas con fines deliberados, por una Constitución Presidencialista que FIRMARON DIPUTADOS Y SENADORES del neoliberalismo mayoritario. Ley Suprema que nos rige y de la que apenas hubo debate institucional, y que con la excusa de introducir derechos y garantías nuevos otorgaron fuerte poder al Ejecutivo, se olvidaron del Federalismo, acortaron la edad para ser Diputado a 25 años y Senador a 30 para acomodar a los hijos del poder o las jóvenes prostitutas que suelen visitar a fin de tener manos alzadas en el recinto y otros disparates en los que mejor no meternos.
Un horror tan severo como pretender designar un Juez de la Corte Suprema de 33 años.
Distinto es el caso de un funcionario joven puesto a dedo en altos cargos de rango ministerial porque si el gobierno cambia se los podría remover por simple decisión presidencial. Quienes utilizan youtube con frecuencia saben de quien hablo porque se invierte mucho dinero de los jubilados en la publicidad de ese chico de la Cámpora.
La experiencia vale mucho. Muchos éxitos no llegaron de casualidad sino por méritos.
Te pido que no te sumes a "la cadena del desánimo" contra la Justicia y la legalidad porque le estarías haciendo un daño enorme a la República y a los ciudadanos honestos (que Gracias a Dios somos mayoría).
Lu Folino

  • Lucía Angélica Folino  Partió de un comentario que hizo un periodista abogado contra los abogados 
    en su muro:



  • También me gustaría aclarar que me ha tocado detectar testigos falsos en sede civil, indagarlos bien, que ese es el trabajo que hace un buen abogado, pedir pase a penal, y que el 
    empleado de tribunales de La Plata me dijera, que como la testigo era mujer y lloraba yo era una insensible... pobrecita, la chica que se ganaba la vida así. Yo también soy mujer le respondí... ¿Y? 

    Una anécdota completamente verídica. No pasó a penal pero el demandante perdió el juicio que había iniciado por accidente de tránsito




Dos frases que usaba mucho Perón. Se las recuerdo al kirchnerismo porque nunca fueron peronistas:
"La única verdad es la realidad".
"El hombre es bueno, si se lo controla es mejor". 
Obviamente que no se habla de vigilancia y control de los servicios sino del contrapeso de los poderes institucionales que nos garanticen vías de acceso a la civilidad. Si en países desarrollados se puede meter presos a altos funcionarios y condenarlos (en España que es un ejemplo modesto, ya hay 40 peces gordos en prisión). Aquí : NINGUNO.
Perdón, me olvidaba de Fariña. Habría que ver si está cumpliendo la condena en la cárcel o ya salió en una operación típica de Wag the dog. Recomiendo volver a ver esa película que tiene más de quince años y viene como anillo al dedo.
El escritor fue David Mamet, cualquier coincidencia con Noah Mamet hoy embajador de EE UU en Argentina NO es pura coincidencia. En la misma película le ofrecen a D Hoffman, el productor de cine que se inventa una guerra con Albania, UNA EMBAJADA Y FONDOS SECRETOS.