martes, 24 de noviembre de 2015

Educación y respeto aunque no estemos de acuerdo.

Lucía Folino Iban por todo y se quedaron sin nada.
Cosas.

Ser oposición es divertido, pero ganarle desde las redes a la soberbia de una señora que esperemos no les tiemble el pulso para juzgar sus acciones (porque corresponde) es otra mucho más estimulante.

Nestor Centra Jamás acordé con vos tus formas. Como cuando fuiste con la pancarta al Sanatorio. Siempre repudie ese hecho. No lo haría con Macri ni con ningún presidente electo por el pueblo. Hay que tener mucho odio para eso.
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Lucía Folino Lo que vos repudiaste fue, para bien de nuestro país, lo que permitió que no hubiera cambios en la Constitución Nacional y se frenara la re re re reelección de los presidentes (no de Cristina porque no es cuestión de nombres propios sino de cualquiera que intente perpetuarse en el poder).

Se había planificado un asentamiento de cuatro días con grupos que vendrían de todo el país (los kumpas, la Kampora, la Juan Domingo, la Eva Perón, Unidos y organizados) para hacerle el aguante a la "mejor presidenta que tuvieron los argentinos" con pancartas del Che y del papa (porque si van a usar a alguien que sea a todos los que aporten votos).

Hay cosas que el periodismo no dice ni dirá jamás. Es comprensible, sobre todo en alguien que se identifica con el socialismo o con el kircherismo o con Fútbol para Todos.

Esta crónica es real (si podés leerla te vas a dar cuenta de lo que pasó y esto es solo UNA EMBESTIDA en mi contra porque hubo muchas más), confirmala por testigos, preguntate por qué no hay videos si a esa hora salían del canal muchos periodistas con cámaras del 13, por la custodia policial, empleados y médicos del Moyano, hay una causa archivada por la que el secretario me pidió que no siguiera adelante porque corrían peligro NUESTRAS vidas, y sobre ella -como tantos otros actos que ejercí contra el régimen que me condenó a la lista negra- no se dijo una sola palabra. Los K silenciaron mi nombre de una manera escandalosa. Lo sabían todos. De hecho Mariotto (por ahí te suena el nombre) dijo que yo (la Pimpi) era la mayor oposición que tenían en la Pcia de Buenos Aires, "peor que la Triple A" (eso sí que es ODIO porque es una calumnia infamante).

Leyendo la gente se entiende:

¿Y mis derechos humanos, señor Telerman?
LUCÍA FOLINO·
23 de Noviembre del 2006.
Ayer 22 de noviembre luego de cientos de infructuosas llamadas a Canal 13 a fin de conseguir una entrevista con los Srs. Jorge Guinzburg y/o Andrea Stivel, -representantes de Joaquín Sabina, de quien dijera Fito Páez "es un mentiroso profesional" y me hiciera víctima crónica de sus embustes con el fin de continuar en su enriquecedora vorágina por el dinero y el mercado de Sony BMG,, y tras haber soportado la burla, el maltrato, la falta de atención telefónica y las reiteradas amenazas aludiendo a mi estado de salud ("te vamos a hacer internar por loca", repetían como un latiguillo) me presenté en la recepción de la calle Lima y solicité audiencia con las citadas personas o con el Director General del canal señor Zanardi, a quien peticioné oportunamente por intermedio de Valeria, su secretaria, idéntica posibilidad de presentación de mi caso a las autoridades, dado que soy víctima de seguimientos, lammers, hackers, tercerización telefónica y espionaje industrial desde hace muchísimos años, llegando en los últimos tres a volverse una verdadera cacería humana, comandada desde los servicios de inteligencia de nuestro país con el fin de apoderarse de ideas, palabras, versos, construir historias o mentarme como “musa full time” a fin de enriquecerse indebidamente.
Ante la reiterada negativa a atenderme, y considerándome discriminada por mi condición de "goy" o sea "no pertenecer a la red judía de prensa ni como familiar, amigo o empleada" hice mi reclamo por medio del uso de un megáfono (ya que nunca me permitieron pasar al canal) y los requeridos escapaban como ratas por el estacionamiento lindero.
Algo ocurrió entonces. Llamaron al SAME para "asistirme" por si sufría algún tipo de ataque ya que por la violencia de la situación reiterada alegaban la almodovariana frase de que me encontraba "al borde de un ataque de nervios", cosa que no era tal sino una situación producto de mi temperamento vehemente y pasional en el reclamo de los derechos.
En este ámbito sucede lo inédito y delictivo:
Dos médicas del SAME (María Alejandra Negri y Rodríguez Jurado, ésta última se retiró a tiempo ) hablaron conmigo. No me revisaron clínicamente y ni siquiera me tomaron la presión arterial.
Se presentó asimismo el abogado Subinspector Medina de la Comisaría 16 a fin de averiguar mis antecedentes.
El caso es que delante de la custodia del canal y los empleados, me forzaron a entrar a la ambulancia (yo estaba en buen estado de salud y no estaba interesada en ningún tipo de atención médica, ya que tengo mi historial clínico en Avellaneda y nunca padecí enfermedades graves).
Adujo la señora Negri que me llevarían "a mi casa en Avellaneda", y como repliqué que tomaría un taxi, el policía intervino y entre varias personas más, cuyo nombre no recuerdo, me obligaron a subir a la unidad. Me tomaron por las axilas y me subieron por la fuerza.
Obviamente, y cumpliendo con las amenazas que había recibido telefónica y personalmente de los ene enes que me cruzaban en la calle, me llevaron al Hospital Moyano.
Querían por todos los medios que entrara a la guardia para "tranquilizarme un poquito" y aludiendo falsa simpatía, que por supuesto conducía a una trampa legal y mortal.
Amparada en mi derecho a defensa de la C.N. y las leyes de salud mental que determinan jurisdicciones puntualicé frente a los testigos policiales de la entrada que había sido secuestrada y se me estaba privando ilegítimamente de mi libertad.
Al final, luego de dos horas tuvo que comparecer mi hermana a fin de firmar el regreso a mi hogar con la recomendación de un médico psiquiatra-con quien hablé únicamente cuando me vino a despedir- de que concurriera a un tratamiento psicológico y que "no fuera más con megáfono por ahí, que me iban a tener que internar en ese caso."
O sea, que los medios de prensa pueden mentir impunemente en la prensa ante 3.000.000 de espectadores complacientes pero a mí se me niega presentarme pacíficamente ante un canal y reclamar el derecho a réplica, se me "aconseja" no volver con megáfono a emitir mis opiniones (pese a que mi domicilio no corresponde al de la jurisdicción del Hospital intentar manicomializarme) y por si fuera poco, se me sugiere un tratamiento psicológico que por fortuna, todavía nunca he necesitado.
Claro, que de seguir viviendo en este sistema de perversión donde el poder es de unos pocos que se atribuyen el mando de determinar cuales son las noticias de lo "que hay que saber" como si le robaron una cartera a la hija de Bush o se organizó por un blog una guerra de almohadonazos, va a ser difícil sobrevivir a tanta estupidez y tamaña mediocridad donde médicos, psicoanalistas, abogados y políticos están implicados en una corrupción kafkiana institucionalizada por la mala praxis y el poder del más fuerte.
Resulta necesario agregar que la actual intervención del Moyano está a cargo de una persona que no es de carrera, que fue resistida en huelgas por el personal y que obviamente designó el gobierno K. a fin de acusar a los enemigos ideológicos de enfermedades mentales inexistentes.
Pero, como hay un orden divino que nos protege a los perseguidos por los poderosos, intervino la Jueza Ana María Beneventano del Juzgado 86, con competencia en familia, estado y capacidad de las personas.
Su secretario alarmado porque ellos no habían emitido orden alguna de internación, y habida cuenta de los hechos, y su carácter político, decidió archivar la intervención de oficio en una causa penal, donde indudablemente soy la particular damnificada. Me pidió reserva, por supuesto.
Ojalá Dios ilumine a la tan bastardeada Justicia y se ponga fin a estas bandas mafiosas que se creen con derecho a decretar la muerte civil de algunos ciudadanos para vampirizarlos por medio de la tecnología y los decadentes amigos de lamerle las botas al rey de turno.
Será necesario dar intervención a la Justicia Criminal, a esos efectos.

Nestor Centra Escribí lo que quieras. Sigo repudiando lo que hiciste.
Lucía Folino Nestor Centra
OK. No lo leíste.
Sigo lamentando que existan fanáticos que no quieren ver que cuando se hace daño, el daño les vuelve como una ola.
La alternancia no es mala en sí misma. Es saludable para el control de los representantes del pueblo.
Tu habitual dulzura y serenidad está descontrolada estos días. Perdieron por poco. Dicen que hubo fraude porque la diferencia era mayor. No lo creo. Yo misma me ocupé de pedir ayuda en el exterior para que hubiese veedores internacionales.
Porque muchas veces lo he dicho y lo ratifico: si yo me enterara que a alguien le hicieron algo tan espantoso como lo que me pasó a mí, y no empieza con este gobierno sino desde mucho antes, cuando Prima S.A., Telefónica y la SIDE decidieron que tenía que haber cobayos humanos para determinar tendencias y estudiar conductas neurocerebrales, sería la primera en salir a defender a las víctimas inocentes de esos proyectos nefastos, siempre llegados desde el exterior, por países del Norte que experimentan con ciudadanos de segunda. Como lo llamen no importa. Existen y provocan un mal que tiene carácter inhumano.

Solo una cosa: ¿Si algo así le pasara a tu mujer o a tu hija qué conducta adoptarías?

Nestor Centra Si, lo leí. No nos vamos a poner de acuerdo. Lo mejor para vos. Buena vida.
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Lucía Folino Nestor Centra Gracias.
Aquí hay un punto que NO me resulta extraño en absoluto porque cuando estuve en la puerta del Favaloro y me robaron la pancarta, había más de cien periodistas y solo cuando salió mi reclamo por América se disolvió la manifestación a favor.
Es un ejemplo de que esta vez, vos y los medios hegemónicos estuvieron completamente de acuerdo. Magneto y Lanata no dijeron una sola palabra al respecto. Telefé y canal 9 tampoco. La TV pública ni hablar.
Las fotos que publicó Perfil, que es un medio radical que dirige Fontevecchia eran espantosas.
Ningún respeto por el tratamiento de la imagen. Hoy festejan el resultado de que
que no haya habido reelección como si ellos hubieran hecho algo para impedirla.
La explicación es que Telefónica, Prima S.A. (del grupo Clarín) y los servicios de "inteligencia" que manejaba Stiuso, en ese momento, NO tenían interés en la República, como suele suceder con estas empresas capitalistas que cotizan en bolsa y con los dictadores que quieren instalarse a perpetuidad, usando consignas populares o amenazando a quienes no los voten con perder empleos, planes, derechos, etc.
Pensamos igual, solo que en tu caso decirlo te acarrearía un serio problema.
Es difícil sobrevivir en Argentina.
De momento, es un hecho de buena educación y buena fe
que me permitas comentarlo. Un K furioso ya me hubiera bloqueado pese a que trato de ser lo más respetuosa posible con mis violadores seriales.
Que sigas bien.