martes, 20 de septiembre de 2016

El caso chino

 La abolición de la política de hijo único es suicida para la población china. 

Es como si el Estado quisiera provocar el caos y los ciudadanos no se estén dando cuenta de la gravedad de la superpoblación mundial.  Si no corrigen y retroceden van a terminar en cruentas guerras civiles -que es lo que más conviene a los países bélicos-

Ojalá se haga Justicia y estos gobernantes desalmados que tiene China terminen presos. 
El pueblo Chino debería hacer un cacerolazo para que eso ocurra. Se asustarán tanto que tendrán sistemas democráticos y una política sustentable.

¿Qué pasaría si Occidente deja de comprarle a los chinos?
Imaginen con qué poco (un boicot de UN, por ejemplo) se provocaría el genocidio más grande de la historia mundial.