sábado, 3 de septiembre de 2016

Everybody knows.

La situación es dramática. 
No defiendo el uso de las armas en particulares aunque sepa que cada caso es distinto. 
Cuando fuiste víctima de la violencia con que los criminales acechan tu vida y lastiman o matan a personas de tu entorno cada cual reacciona como puede. Muchas veces, pese a las recomendaciones de entregar todo, los que reaccionan son un número más en las estadísticas de muertos en ocasión de robo. 
El 5% de los casos llega a condena firme. Hay más de 20.000 prófugos en Argentina y la Justicia es una familia con privilegios y sin responsabilidad.
Lo que es increíble es que en nuestro país, haya políticos y periodistas, porque la gente común no, que defiendan al delincuente -sale a robar y se expone a morir o matar, porque no conocen el valor vida, y que su familia, tan impune e inmoral como aquel, amenace y llame "asesino" a quien solo quiso defenderse y sintió temor de sufrir consecuencias mayores.
Como el narcotráfico creció y la delincuencia se vio favorecida por leyes "no estigmatizantes" crearon -a conciencia- un caos social y la necesidad de tomar medidas haciendo justicia por mano propia (completamente prohibida por la tipificación penal) o actuar en legítima defensa, si se probara en casos como este.
Cierto que el valor de un automóvil -sobre todo cuando es obligatorio asegurarlo- no se compara con el de una vida, pero por desgracia, como los delincuentes son votos cautivos de los partidos políticos, se produjo un relajo institucional que intenta preservar nuestra existencia. Los psicólogos que saben del instinto de conservación deberían explicarlo en lugar de justificar lo injustificable poniendo la culpa en algo tan difuso como la pobreza o la falta de educación. 
Somos docentes y sabemos que oportunidades de estudiar y aprender no les faltaron. 
Hasta que no vea a CFK y sus secuaces presos no podemos decir que en nuestro país la Justicia es ciega y funciona de acuerdo a las normas republicanas. 
Se les otorgó impunidad a los pobres para poder cometer las peores tropelías a los altos mandatarios. Todos fueron cómplices de la degradación económica, ética y moral. 
La resistencia la hicimos y seguimos haciendo quienes queremos vivir en un país civilizado y en paz.

Me gustaResponder112 minEditado
Silvia Rey Siempre tan clara Lucía!! estoy muy conmovida con este caso. Como le puede cambiar su vida a una persona honesta victima de delincuentes y pasa a ser cuestionado, enjuiciado, perseguido por defender su vida!!! Hasta un suicida intenta salvar su vida en el momento de caer desde las alturas poniendo sus manos..instinto de vida. En el momento en que uno se ve amenazado no sabe como va a reaccionar, lo sé por experiencia. Se hace lo que se puede y como cada uno puede. Cual es la duda=????es legitima defensa. Muy apenada por todo esto.
Lucía de Avellaneda Gracias, Silvia. Fueron muchos años de decadencia. Remontar esta situación costará, pero vale la pena seguir intentándolo. 
Habrás notado que los opinólogos de los medios masivos no solo están deficientemente preparados sino que responden a capitales non sanctos (en todos los casos y como bien recordarás, aunque hayamos sido antiK nunca hemos hecho apología del grupo Clarín ni de Lanata y ante la "pelea" prediseñada por el gobierno -rotura de página del diario incluida- , nos limitamos a exigirle que se dedique a informar las investigaciones de las que teníamos noticia fidedigna.
No tenemos que confundir ese aporte, que fue en beneficio propio de la corporación mediática, con la formación que solo puede brindar una educación pública de calidad. 
No estés apenada, nos tocó ser malla de sostén en el tejido social del reclamo de justicia, educación, valores y lo hicimos a conciencia -como pidió el papa-, por nuestros hijos, nuestros alumnos, las futuras generaciones de argentinos y para verlo nosotros (aunque en algún momento hayamos creído que no llegaríamos a disfrutarlo y tampoco es que sea muy optimista al respecto, pero los cambios sociales, sabemos, son graduales).
Como dice una canción de Leonard Cohen "Everybody knows". 
Un beso,