lunes, 19 de septiembre de 2016

Hesíodo

"¡Oh Perses! retén esto en tu espíritu: acoge el espíritu de justicia y rechaza la violencia, pues el Cronión ha impuesto esta ley a los hombres. Ha permitido a los peces, a los animales feroces y a las aves de rapiña devorarse entre sí, porque carecen de justicia; pero ha dado a los hombres la justicia, que es la mejor de las cosas. Si en el ágora quiere hablar con equidad alguno, Zeus, que mira a lo lejos, le colma de riquezas; pero si miente perjurando, es castigado irremediablemente: su posteridad se oscurece y acaba por extinguirse, en tanto que la posteridad del hombre justo se ilustra en el porvenir, cada vez más."
Hesiodo: Los trabajos y los días.
Siglo VII a.C.
Perses era el hermano de Hesiodo, a quien destinó el poema, por la aparición de las Musas que lo inspiraron. Habían tenido un pleito inicuo por la herencia familiar. Una gran historia.
Por eso dice:
"¡Te haré excelentes advertencias, insensatísimo Perses! Fácil es abismarse en la maldad, porque la vía que conduce a ella es corta y está cerca de nosotros; en cambio, para ejercitar la virtud los mismos Dioses han sudado; porque la vía es larga, ardua y al principio está llena de dificultades; pero en cuanto se llega a la cúspide, se hace fácil en adelante, después de haber sido difícil."
Hesíodo cantó a la paz, en tanto que Homero (o los poetas homéricos) cantaron a la guerra. Por eso, su nombre es casi desconocido por las mayorías populosas y solo quedan este poema y otros fragmentos de su obra.